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Producir una película, una serie, una gira o un espectáculo exige financiar costes mucho antes de que el proyecto haya generado todos sus ingresos.
Necesita financiación para desarrollar el proyecto
La producción cultural concentra una parte importante de sus costes antes de que lleguen muchos de los ingresos asociados a la explotación, exhibición o distribución.
Puede encontrar una oportunidad fiscal vinculada a la cultura
Determinados proyectos culturales generan incentivos fiscales que, bajo los requisitos establecidos por la normativa, pueden formar parte de una estructura de financiación privada.
La financiación fiscal cultural conecta esas dos realidades: proyectos que necesitan recursos y contribuyentes que pueden participar en su financiación aprovechando el incentivo fiscal generado por la producción.
¿Qué es el Tax Equity cultural?
La expresión Tax Equity cultural se utiliza en el sector para referirse a operaciones de financiación vinculadas a los incentivos fiscales que generan determinadas producciones culturales.
Es una estructura de financiación que permite conectar un proyecto cultural que genera una deducción fiscal con un financiador privado que aporta recursos al proyecto y puede aplicar parte de ese incentivo, siempre que se cumplan los requisitos previstos por la normativa.
Conviene aclarar también qué no es
No depende de una convocatoria competitiva ni de una resolución de concesión de una Administración Pública.
La lógica de la operación no consiste en prestar dinero para recuperarlo posteriormente con intereses.
El financiador no adquiere participaciones sociales ni derechos sobre la obra por el mero hecho de participar en la financiación.
En el régimen común, este mecanismo se articula principalmente a través de las deducciones culturales del artículo 36 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades y de la participación del financiador prevista en su artículo 39.7.
¿Cómo funciona una operación de Tax Equity cultural?
Aunque la estructura fiscal y contractual requiere un análisis individualizado, la lógica de una operación puede entenderse de forma sencilla. Intervienen principalmente un productor, un financiador y un estructurador que coordina la operación.
Desarrolla el proyecto cultural
Ejecuta la producción y genera el incentivo fiscal cuando concurren los requisitos establecidos por la normativa.
Aporta recursos al proyecto
Participa en su financiación y puede aplicar parte de la deducción generada, dentro de los límites y condiciones legales.
Coordina la operación
Analiza el encaje, dimensiona la financiación y coordina documentación, calendario y relación entre las partes.
El proyecto genera un incentivo fiscal
Una producción que cumple los requisitos aplicables puede generar una deducción fiscal vinculada a sus costes y a las características del proyecto.
Se analiza la viabilidad de la operación
Antes de buscar financiación se revisan el proyecto, los costes potencialmente computables, las ayudas recibidas, el calendario y la documentación disponible.
Se dimensiona y estructura la financiación
Se determina qué volumen de financiación puede movilizar el proyecto y se articula la participación del financiador dentro de los límites previstos por la normativa.
Se formaliza la operación
Productor y financiador formalizan su relación y se coordinan las aportaciones, la documentación y las comunicaciones necesarias conforme al calendario del proyecto.
Se ejecuta, acredita y cierra
La operación se sigue hasta comprobar los costes finalmente acreditados, el cumplimiento de los requisitos y la documentación necesaria para determinar la deducción efectiva.
Una operación de Tax Equity no empieza cuando aparece un inversor. Empieza mucho antes: cuando se analiza si el proyecto es viable, cuánto incentivo puede generar y cómo debe estructurarse para que productor y financiador conozcan desde el principio las condiciones de la operación.
¿Qué proyectos pueden utilizar este mecanismo?
En el régimen común, la financiación prevista en el artículo 39.7 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades se vincula principalmente a dos grandes ámbitos culturales: las producciones audiovisuales españolas y los espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales.
Cine y series audiovisuales
Pueden generar el incentivo determinadas producciones españolas de largometrajes y cortometrajes cinematográficos, así como series audiovisuales de ficción, animación o documental que cumplan los requisitos establecidos por la normativa.
El cálculo parte de los costes y características de la producción y está sujeto, entre otros aspectos, a requisitos de certificación, límites y reglas específicas sobre la base de la deducción.
Artículo 36.1 LIS →Espectáculos en vivo
También pueden generar deducción los gastos vinculados a la producción y exhibición de espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales cuando se cumplen los requisitos establecidos legalmente.
Este régimen tiene su propia base de cálculo, requisitos de certificación y límites, por lo que no debe aplicarse automáticamente la misma fórmula utilizada para una producción audiovisual.
Artículo 36.3 LIS →No todo incentivo audiovisual funciona mediante este mecanismo. El artículo 39.7 remite específicamente a las deducciones de los apartados 1 y 3 del artículo 36. Por eso es necesario identificar primero qué tipo de producción tenemos delante antes de plantear una estructura de financiación.
Los cálculos y requisitos no son idénticos en toda España. Este artículo toma como referencia inicial el régimen común, pero Canarias cuenta con especialidades fiscales propias y Navarra, Álava, Bizkaia y Gipuzkoa disponen de normativa foral que debe analizarse de forma específica antes de estructurar una operación.
Elegid vuestro perfil para realizar una simulación adaptada a vuestra posición dentro de la operación.
¿Qué potencial de financiación fiscal tiene vuestro proyecto?
Seleccionad el régimen fiscal y el tipo de proyecto. La calculadora adaptará automáticamente las preguntas y realizará una estimación de la deducción y de la financiación privada asociada.
1. Seleccionad el régimen fiscal
No basta con indicar dónde se celebra o rueda el proyecto: seleccionad la normativa fiscal que corresponde al productor.
2. ¿Qué tipo de proyecto es?
3. Datos del proyecto
Estimación del proyecto
¿Queréis convertir esta estimación en una operación real?
La cifra es orientativa. Para estructurar una operación es necesario validar la base fiscal, ayudas, certificados, límites, calendario y documentación del proyecto.
Analizar mi proyectoEsta herramienta tiene finalidad exclusivamente informativa y no constituye asesoramiento fiscal, jurídico o financiero. Los resultados dependen de los datos introducidos, la normativa aplicable y las circunstancias concretas de cada proyecto.
¿Qué efecto fiscal potencial puede tener vuestra aportación?
Introducid la cantidad que estáis valorando aportar a una producción cultural. La herramienta estimará la deducción potencialmente aplicable y la diferencia fiscal asociada a la operación.
1. Seleccionad el régimen de la operación
Seleccionad el régimen fiscal bajo el que se estructura el proyecto que estáis valorando financiar.
2. ¿Qué tipo de proyecto vais a financiar?
3. Datos de la inversión
Estimación de la operación
La deducción potencial no equivale necesariamente a deducción efectivamente aprovechable en ese ejercicio. La capacidad real de aplicación depende de la situación fiscal del financiador, de su cuota y de los límites aplicables.
¿Queréis analizar una operación antes de invertir?
Revisamos el proyecto, la deducción disponible, la estructura contractual, los requisitos y los riesgos de la operación antes de realizar la aportación.
Analizar una operación con Tramita CulturaEsta herramienta tiene finalidad exclusivamente informativa. No constituye asesoramiento fiscal, jurídico o financiero ni garantiza la aplicación efectiva de una deducción. El resultado depende de la normativa aplicable, del proyecto financiado y de la situación fiscal concreta del contribuyente.
Lo que hay detrás de una operación bien hecha
La lógica económica del Tax Equity cultural es relativamente sencilla. La dificultad está en convertir una estimación en una operación fiscal, contractual y documentalmente sólida. La deducción no debe entenderse como un resultado automático: depende de que el proyecto y la operación cumplan efectivamente los requisitos aplicables.
¿Qué riesgos deben controlarse?
Que el proyecto cumpla realmente los requisitos
El tipo de producción, los certificados, la territorialización del gasto y las características del proyecto pueden determinar tanto la existencia de la deducción como su importe.
Que la base fiscal sea la correcta
No todo el presupuesto tiene por qué formar parte de la base. Los gastos finalmente acreditados, las subvenciones y los límites aplicables pueden modificar la deducción inicialmente estimada.
Que contratos, aportaciones y plazos estén coordinados
Una operación exige ordenar correctamente el contrato de financiación, el calendario del proyecto, las aportaciones y las comunicaciones o documentación exigidas por cada régimen.
Que el financiador pueda aprovechar el incentivo
Que un proyecto genere deducción no significa, por sí solo, que cualquier financiador pueda aplicarla íntegramente. También hay que analizar su situación fiscal y los límites que correspondan.
La pregunta no es sólo «¿qué deducción puedo obtener?». También hay que saber qué debe ocurrir para que esa deducción se genere, se documente correctamente y pueda llegar a aplicarse.
¿Cómo se gestiona ese riesgo?
Analizar el proyecto
Comprobar previamente su encaje fiscal y la documentación disponible.
Calcular con prudencia
Determinar una base, una deducción y una financiación coherentes con la realidad del proyecto.
Ordenar la operación
Coordinar contratos, aportaciones, documentación y obligaciones de cada una de las partes.
Acompañar hasta el cierre
Revisar la evolución del proyecto y actualizar la operación con los datos y documentos finalmente acreditados.
Estructurar es mucho más que encontrar un inversor
En Tramita Cultura coordinamos el proyecto cultural, la financiación privada y el marco fiscal de la operación. Nuestro trabajo empieza analizando si existe una operación viable y continúa durante su estructuración, formalización y seguimiento hasta el cierre.
El objetivo no es eliminar artificialmente el riesgo, sino identificarlo, dimensionarlo y estructurar la operación para que productor y financiador sepan desde el principio qué debe cumplirse y cómo se va a acreditar.
Preguntas frecuentes sobre el Tax Equity cultural
Estas son algunas de las dudas que aparecen con más frecuencia cuando productores, inversores y despachos profesionales se acercan por primera vez a este mecanismo de financiación.
¿El Tax Equity cultural es legal?
Sí. No se trata de una fórmula creada contractualmente para eludir impuestos, sino de un mecanismo de financiación expresamente previsto por la normativa fiscal.
En el régimen común, el artículo 39.7 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades permite que un contribuyente participe en la financiación de determinadas producciones audiovisuales y espectáculos en vivo y pueda aplicar, cumpliendo los requisitos establecidos, parte de las deducciones generadas por el productor.
Navarra, Álava, Bizkaia y Gipuzkoa cuentan con sus propias normas forales, por lo que la estructura debe adaptarse al régimen aplicable en cada operación.
¿El inversor entra en el capital de la productora o adquiere derechos sobre la obra?
No por el mero hecho de participar en la financiación fiscal.
En el régimen común, la propia ley establece que el financiador no adquiere derechos de propiedad intelectual ni otros derechos sobre el resultado de la producción o del espectáculo. La propiedad de la obra continúa correspondiendo al productor.
Por eso no debe confundirse este mecanismo con una inversión tradicional en el capital de una sociedad.
¿Qué ocurre si el proyecto no termina o la deducción final es menor de la prevista?
Una estimación inicial no garantiza que la deducción definitiva vaya a ser exactamente la prevista.
Si el proyecto no cumple los requisitos, no llega a finalizarse cuando ello resulte necesario, disminuyen los costes finalmente acreditados o cambia alguna de las variables relevantes, la deducción puede reducirse o incluso no llegar a generarse en los términos inicialmente estimados.
Por eso la operación debe prever contractualmente estas situaciones y hacer seguimiento de costes, certificados, ayudas, hitos y documentación hasta el cierre.
¿Cuándo puede aplicarse la deducción?
No existe una única respuesta válida para todos los proyectos y territorios. El momento de generación y aplicación depende del tipo de producción y del régimen fiscal correspondiente.
En el régimen común, por ejemplo, las producciones audiovisuales tienen sus propias reglas temporales y los espectáculos en vivo otras distintas. Los regímenes forales introducen además sus propios procedimientos y calendarios.
Por eso el calendario fiscal debe formar parte del diseño de la operación desde el inicio y no revisarse únicamente cuando llega el momento de presentar el impuesto.
¿Puede cualquier empresa participar como financiadora?
No automáticamente. Además de que el proyecto debe generar una deducción susceptible de participar en este mecanismo, hay que analizar la situación del potencial financiador.
Entre otras cuestiones, debe comprobarse su régimen fiscal, la capacidad real para aplicar la deducción, los límites sobre cuota y las restricciones que puedan existir entre partes vinculadas.
Por eso una operación no debería estructurarse simplemente partiendo de que una empresa «paga mucho Impuesto sobre Sociedades».
¿Se puede combinar el Tax Equity con subvenciones públicas?
Sí, en muchos casos pueden coexistir, pero las subvenciones influyen en el cálculo.
Dependiendo del incentivo y del territorio, pueden reducir la base de deducción y deben respetarse los límites máximos de intensidad de ayuda aplicables al proyecto.
Por eso conocer todas las ayudas concedidas o previstas es imprescindible para dimensionar correctamente la deducción antes de cerrar la financiación.
¿El Tax Equity funciona igual en toda España?
No. El régimen común convive con especialidades fiscales en Canarias y con los sistemas forales de Navarra, Álava, Bizkaia y Gipuzkoa.
Pueden cambiar los porcentajes de deducción, la territorialización del gasto, los límites, los requisitos, la forma de participación del financiador y determinadas obligaciones formales.
Ésa es precisamente la razón por la que nuestra calculadora diferencia cada uno de estos regímenes en lugar de aplicar una única fórmula nacional.
Referencia normativa del régimen común: artículos 36 y 39 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades. Consultar en el BOE →
Una misma operación. Tres formas de trabajar con nosotros.
Productores, financiadores y despachos profesionales parten de necesidades diferentes. Adaptamos nuestro papel a la posición de cada parte dentro de la operación.
Convertid vuestra deducción en financiación
Analizamos el proyecto, estimamos el incentivo, estructuramos la operación y coordinamos el proceso de financiación hasta su cierre.
Analizar mi proyectoAnalizad la operación antes de aportar
Revisamos el proyecto, la deducción disponible, la estructura y la documentación para que conozcáis qué estáis financiando y bajo qué condiciones.
Analizar una operaciónIncorporad Tax Equity sin perder la relación con vuestro cliente
Vosotros mantenéis la relación con vuestro cliente; nosotros estructuramos la operación. Podemos actuar como apoyo especializado del despacho cuando aparezca una oportunidad de financiación fiscal cultural.
Hablar sobre colaboraciónUna operación de Tax Equity cultural no consiste sólo en conectar a un productor con un inversor. Consiste en hacer que proyecto, incentivo, financiación y documentación funcionen conjuntamente.